Ayer volví a ver las estrellas. Por un momento, permití que la oscuridad me abrace y me susurre al oído que todo estará bien.
Las estrellas, inalcanzables y efímeras, me recordaron que cada día es una oportunidad para vivir. Sí, vivir, porque muchas veces mi mente se encuentra en un bucle constante entre el pasado y el futuro.
Sin embargo, ¿qué pasa con el presente?
Quizás vivir en el presente significa decir lo que sientes, cuando lo sientes (el horóscopo lo confirma)... Y eso me recordó mucho a la peli: "A todos los chicos de los que me enamoré", porque lit es lo mismo que el Josh le dice a Lara Jean cuando ella se da cuenta de que está enamorada de Peter Kavinsky.
Si algo he aprendido, es que ser una persona sensible y quizás muy propensa a sentir con intensidad, NO ESTÁ MAL.
Desde pequeños nos dicen que se debe tener cuidado con nuestros sentimientos, nos dicen que debemos ser capaces de sentir, pero no de demostrar demasiado muy rápido. Este último mes han pasado muchas cosas y admito que he tratado de decir lo que siento, cuando lo hago.
Me he abierto a experimentar y a conocer a muchas personas a mi alrededor, ¿quién diría que se puede conocer a 5 amigos en un día?, sin embargo, solo diré que ESTOY FELIZ :)
No sabía que lo desconocido era tan llamativo y para nada esperaba volverme fan de las montañas rusas: de la adrenalina, de la emoción y de las ganas de repetirlo una y otra vez. Gracias por haberse quedado aquí aunque me fui, volveré muy pronto <3
